Inversión Extranjera

España destaca como uno de los países clave para la inversión extranjera directa a nivel mundial. Por su posición histórica estratégica y las tendencias más recientes, las ventajas que ofrece como país receptor o canalizador de inversiones extranjeras son extensas.

Los flujos de inversión extranjera en España en 2018 fueron claramente liderados por los realizados en los sectores inmobiliario y logístico. En 2019, el número de proyectos de inversión extranjera directa creció un 55%, liderado por la construcción, la información, comunicación y medios, y el sector de la alimentación.

Además del atractivo de los diferentes sectores y mercados, España destaca como una plataforma a Latinoamérica y como un hub especializado en inversión hacia África y el medio oriente. La inversión directa en el Caribe y Latinoamérica desde 2005 cada vez con mayor consistencia desde España.

Las ETVEs y sociedades holding españolas en general se benefician de la enorme red de convenios de doble imposición y/o del intercambio de información que tiene España, particularmente con Europa y Latinoamérica, sumando un total de 94, además de disfrutar de ventajas como un régimen de neutralidad fiscal para operaciones de restructuración societaria que permite una mayor flexibilidad a la hora de reorganizar los grupos de inversiones a través de España.

Al igual que otros países de la UE, en España se encuentran implementados una serie de incentivos que complementan planes de desarrollo local. El inversor internacional también considera la viabilidad de cualificación para este tipo de ayudas públicas. Es el caso de: (i) Banco Europeo de Inversiones apoya proyectos de desarrollo de las regiones menos favorecidas y aquellos de interés común para varios Estados miembros o que beneficien a la UE en su conjunto. El BEI ofrece créditos a clientes de todo tipo para apoyar el crecimiento y el empleo, y este apoyo suele contribuir a atraer otros inversores, así como asistencia técnica. El BEI ofrece créditos por encima de 25 millones de euros directamente; y (ii) Fondo Europeo de Inversiones. El FEI tiene como objeto apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYMES) de Europa ayudándolas a acceder a la financiación. Para ello, diseña productos financieros innovadores dirigidos a nuestros socios (bancos, instituciones de garantía, de arrendamiento financiero y de microfinanzas, fondos de capital privado y de capital de riesgo, entre otros).

Con nuestro equipo especializado en inversión extranjera proporcionamos a nuestros clientes una asesoría legal de calidad que les permite la selección, estructuración y ejecución de sus proyectos de inversión extranjera, utilizando las ventajas que ofrece España como país receptor y canalizador de inversiones en el mundo.

Invertir a través de España.
El régimen especial ETVE.

Los cada vez más estrictos controles sobre jurisdicciones tradicionalmente empleadas en esquemas de planificación patrimonial y empresarial, las limitaciones que se extienden a la baja tributación de beneficios offshore, llevan a las empresas a replantearse la organización de sus estructuras holding a través de jurisdicciones que ofrezcan seguridad jurídica y eficiencia fiscal. España por su excelente red de convenios para evitar la doble imposición y protección de inversiones, ofrece una alternativa real para el desplazamiento de sociedades holding de grupos empresariales o como jurisdicción a considerar en una estructura de planificación patrimonial con algún componente iberoamericano. El régimen fiscal de las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (ETVE), pasa a ser una figura a considerar en esquemas de reestructuración societaria internacional.
El régimen fiscal especial de las Entidades de Tenencia de Valores Extranjeros (ETVEs) fue introducido en España en el año 1995 para atraer inversión extranjera con unos beneficios similares a los establecidos en otras jurisdicciones, como Luxemburgo y Holanda.
La ventaja de este régimen fiscal especial consiste en considerar exentas en España las rentas provenientes (i) de la distribución de dividendos por las entidades participadas y (ii) de plusvalías generadas por la trasmisión de las participaciones en entidades no residentes, siempre y cuando se cumpla ciertos requisitos.

El flujo de inversión bruta canalizada a través de sociedades acogidas al régimen ETVE fue de 2.411.819,96€. El flujo de inversión bruta canalizada a través que no se encontraban acogidas al régimen ETVE fue de 22.376.636,41€.